AESIA: 16 guías para aplicar el Reglamento de IA
AESIA y la Secretaría de Estado de Digitalización e Inteligencia Artificial han publicado 16 guías prácticas para apoyar la implementación del Reglamento Europeo de IA (RIA / EU AI Act). En este artículo nos centramos en las 2 guías introductorias, la mejor puerta de entrada para equipos clínicos, de producto, data y compliance.


AESIA (Agencia Española de Supervisión de Inteligencia Artificial) ha publicado 16 guías para facilitar una aplicación coherente y práctica del Reglamento de IA en España, con el objetivo de que los equipos no se queden solo con el texto legal Si no que puedan convertirlo en decisiones operativas: qué tengo, qué riesgo implica y qué evidencias debo preparar. No son solo para juristas. Están diseñadas para que un equipo multidisciplinar hable el mismo idioma.
Estas guías están pensadas para:
Desarrolladores y proveedores de sistemas de IA (start-ups, pymes y grandes compañías).
Entidades que despliegan o usan IA en un entorno real (hospitales, aseguradoras, administraciones, etc.).
Equipos mixtos: producto, datos, clínica, calidad, ciberseguridad y cumplimiento.
El foco principal está en los sistemas de IA de alto riesgo, los que, por su uso, pueden afectar de forma significativa a la seguridad o a derechos de las personas. En salud, esto se vuelve especialmente relevante (ejemplos típicos: IA que influye en decisiones clínicas, prioriza pacientes o apoya el diagnóstico). Lo que nos indica de "alto riesgo" no es que esté prohibido, indica que requiere controles y documentación más exigentes.
Hay que tener en cuenta también que la AESIA deja claro que estas guías no son vinculantes y no sustituyen la normativa aplicable ni el análisis jurídico necesario.
Qué aportan estas guías en la práctica y su utilidad
Estas guías funcionan como un puente entre la norma y la realidad del proyecto. Nos ayudan a:
Entender roles y responsabilidades según cómo participes en el sistema.
Identificar si un caso de uso puede encajar en alto riesgo.
Saber qué evidencias te pedirán (o debes pedir) para demostrar conformidad.
Reducir interpretaciones inconsistentes mientras llegan más referencias europeas.
El AI Act se despliega por fases. Y muchos detalles se concretarán con normas armonizadas (estándares técnicos) y guías europeas. Mientras se consolidan, estas guías sirven para avanzar ya con criterios razonables.
Los documentos publicados por la AESIA se agrupan en 2 guías de introducción, 12 guías de apoyo técnico y un checklist de apoyo procedimental (ver imagen esquemática obtenida de la Guía 1: Introducción al reglamento de IA).
Las dos guías introductorias nos dan el mapa: roles, conceptos clave y una lectura práctica con ejemplos.
Guía 1: Introducción al Reglamento de IA
La Guía 1 está pensada para quien necesita una visión global. Te explica el marco general, el alcance y los conceptos base.
Tres aportes especialmente útiles para salud digital:
Mapa de roles en la cadena de valor (quién desarrolla, quién integra, quién despliega, quién opera).
Responsabilidad cuando cambias un sistema: si modificas de forma relevante su comportamiento o finalidad, cambian tus obligaciones.
Calendario de aplicación: una vista clara para planificar el roadmap interno.
Guía 2: Guía práctica y ejemplos para entender el Reglamento de IA
La Guía 2 está escrita para “bajar a tierra” los conceptos y en la implementación. No se trata solo de “cumplir papeles”. Se trata de controlar riesgos y sostener el cumplimiento durante el ciclo de vida.
Qué te aporta:
Ejemplos y casos hipotéticos para entender cómo se aplican los conceptos.
Un glosario que evita malentendidos entre equipos.
Un puente hacia las guías técnicas: te prepara para entrar en requisitos sin perderte.
Impacto clínico y operativo
En IA para salud, estas guías nos ayudan a ordenar conceptos necesarios:
Producto: qué hacemos, para quién y con qué límites.
Datos: qué calidad necesito y cómo la sostengo.
Clínica: qué riesgos reales hay en el flujo asistencial.
Calidad y confianza: qué evidencias y trazabilidad debemos conservar.
Ciberseguridad: cómo protegemos el sistema y gestionamos incidentes.
No hay que perder de vista que los proyectos sanitarios, el punto clave suele estar en la intersección de 3 normativas: el IA Act (que gestiona riesgos, documentación, supervisión humana, transparencia, vigilancia y seguridad), los MDR/IVDR (Medical Device Regulation / In Vitro Diagnostic Regulation: cuando el software entra en el ámbito de producto sanitario) y GDPR/LOPDGDD (que tiene en cuenta la base jurídica, minimización, seguridad y DPIA cuando aplique.
Las 16 guías de AESIA llegan en un momento clave, ayudan a convertir el Reglamento de IA en un plan de trabajo.


